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BUSCÁNDOTE EN EL ESPEJO DE LA VIDA No puedes responderle al silencio si no tienes silencio interior. ¿Con qué le responderías? ¿Cómo lo reconocerías? Sólo el silencio interior puede reconocer al silencio exterior. Sólo la quietud interior puede reconocer a la quietud exterior. Y sólo el amor interior puede reconocer al amor exterior. Cuando contemplas anonadado la inmensidad del firmamento, es tu vasto espacio interior el que responde. Para que pueda ser percibida algo de “grandeza” en el exterior, es absolutamente imprescindible haber visto primero un poco de “grandeza” en el interior. Y me refiero a la grandeza de la divinidad, no a la grandeza del ego. A esa la reconocemos todos porque todos vivimos continuamente más o menos identificados con él. El amor, la quietud, la alegría y la grandeza ya están dentro de ti. Estás hecho de esto, ¿Cómo podrías separarte de ello? Y no puedes ni podrás nunca sentir nada que no esté ya dentro de ti latente esperando ser descubierto.
Intentaré explicártelo con un ejemplo. ¿Has tenido alguna vez un tamagochi? A tu tamagochi no le instalaron el programa del amor. Sin embargo a ti sí. Así que miras a tu tamagochi a los ojos y sientes amor. Lo cuidas. Le dedicas tiempo. Te esmeras…. Estás reproduciendo tus emociones en tu tamagochi.. Te estás revolcando en el amor que está ya dentro de ti. Percibiéndolo en cada una de tus fibras. El amor ya estaba dentro de ti por supuesto. Sólo necesitas un detonante. Y lo usas para darte el placer de sentir tu amor. De sentir el amor que está ya dentro de ti. A ti te gusta imaginar que tu tamagochi siente lo mismo por ti. Pero él sigue sin reaccionar. Y nunca lo hará. Observa a una niña con su muñeca. Fíjate como se recrea sintiendo el amor en potencia que existe ya dentro de ella. Te enamoras de alguien y no tiene tanto que ver con la persona de la que te enamoras como tú crees. Tiene mucho más que ver contigo mismo. El amor ya estaba durmiendo dentro de ti esperando a ser despertado. Sólo necesitas el estímulo adecuado para que actúe a modo de detonante y te permita sentirlo. El enamoramiento es ese estímulo. Este tipo de amor dependiente no es amor real. El amor real es incondicional, eterno y no te hace sufrir. El amor real no pide nada para sí mismo y no tiene una imagen que defender.¿Cómo podría el amor verdadero hacerte sufrir o dejar de existir? ¿Cómo podría el amor verdadero depender de las circunstancias externas?
Te enamoras porque te sientes la mitad de algo. Al buscar tu media naranja estás buscando subconscientemente el retorno a la unidad. En aquellos preciados momentos en que se deshacen las fronteras inconscientes creadas por tu ego te permites fusionarte con tu ser amado y tienes un atisbo del reino de la unidad. El reino eterno e intemporal de la no mente. De esa manera se te permite saborear por un momento el retorno real a la unidad que experimentarás cuando te ilumines, cuando alcances el nirvana. Cuando estás enamorado usas a tu pareja a modo de espejo en el que te gusta verte reflejado. Tu pareja te habla de ti porque te está mostrando continuamente como eres a sus ojos. Y esta imagen mejorada que recibes de ti mismo cautiva y enloquece a tu ego. Te enamoras porque el amor estaba ya latente dentro de ti. Una piedra no se puede enamorar. ¿Cómo reconocerías al amor si tú no pudieras sentirlo? ¿Y cómo es posible que puedas estar hoy muy enamorado de alguien y dentro de un tiempo ya no estarlo? Cuando te enamoras lo haces del amor que esperas sentir. Y si no consigues que tu enamoramiento sea correspondido te frustras lo inimaginable, porque en realidad te enamoras de tus expectativas de sentir el amor que duerme dentro de ti latente.
Una de las funciones del enamoramiento es que permite un periodo en el que pueda nacer y desarrollarse el verdadero amor entre dos personas extrañas. Como ya he dicho antes el amor verdadero es incondicional, eterno y no dependiente. Es una cualidad del alma y como tal no tiene opuesto. El opuesto del amor condicional es el odio. No existen garantías de que el enamoramiento vaya a dar paso al verdadero amor. En muchas ocasiones sucede justo lo contrario. Detrás del enamoramiento llega el odio. Hay una gran frustración por todo lo que se esperaba sentir y no se ha sentido porque las expectativas eran muy elevadas. Se culpa a la pareja de no ser capaz de hacernos felices. No hemos comprendido todavía que la única felicidad posible sólo nos la podemos dar nosotros mismos. Transcurrido un tiempo de relación tu pareja se puede convertir en tu peor enemigo. Ahora tu pareja ya no te muestra continuamente lo mejor de ti, sino todo lo contrario. Ahora te muestra lo peor de ti. Y seguro que sabe muy bien como hacerlo porque para eso durante un tiempo ha sido tu confidente íntimo. Pero esta imagen que te devuelve tu pareja de ti está tan distorsionada como lo estaba en su día la del espejo del enamoramiento, que sólo te reflejaba lo bueno. Me chiflan los bebés. ¡Son tan transparentes, auténticos, honestos e inocentes! Si consigues captar su mirada, y te fijas bien, lo que verás en sus ojos al mirar profundamente en ellos, será a ti mismo. A ti mismo antes de que las normas sociales, prejuicios, y tu propio ego interfirieran. Así que sigue mirando a un bebé a los ojos y disfruta. Lo primero que te ocurrirá es que se dulcificará tu expresión. ¡No lo podrás evitar! ¿Percibes inocencia? Es la tuya. ¿Percibes ternura? Es la tuya. ¿Percibes amor? ¡También es el tuyo!. Y así sucesivamente. Cualquier cosa que reconozcas fuera, la re-conoces, porque ya la habías conocido antes dentro de ti. Si no la hubieras visto en el interior, jamás lo re-conocerías en el exterior y por tanto jamás lograrías comprenderlo. Lo exterior te comunica con tu interior porque tu mundo exterior te habla de tu mundo interior. Utilizas tu exterior a modo de espejo para poder sentir lo que ya existe dentro de ti.
Ahora escucha tu música favorita. Ésta que se comunica directamente con tu Ser sencillamente porque hablan el mismo idioma. El verdadero lenguaje universal. El lenguaje de las vibraciones. ¿Sabes por qué te gusta tanto? Te gusta tanto porque tu música preferida te habla de ti todo el rato. Las vibraciones de determinada música vibrarán en sintonía con determinadas emociones reprimidas en tú interior. A nivel consciente sólo observas que una emoción alegre casa con una sintonía alegre. Te sientes contento y le cantas a la existencia tu gozo interior. Y crees que eso es todo. Pero a un nivel más profundo tu música preferida le habla directamente a tu ser interior. A cada sintonía una emoción reprimida que surge desde dentro de ti como un volcán en erupción. Permítete sentirlas. Escucha lo que te están diciendo. Están hablándole directamente a tu ser interno. No escuches sólo la música, observa también al ser que responde dentro de ti. ¿Qué le ocurre por dentro? ¿Qué hace? ¿Qué siente? Hazlo consciente y no te lo pierdas. Obsérvalo bien. Te gusta tanto porque tú sientes lo mismo por dentro. Tu música favorita te entiende. Por eso te libera de tus emociones reprimidas, porque te las muestra, te las saca a la luz. Hay que liberar toda represión subconsciente y la música te enseña lo que hay escondido dentro de ti. Así que cada vez que escuchas música estás realizando catarsis. Liberando represión subconsciente. La música sabe de ti mucho más que tú. Escúchala y te sorprenderá lo que te revela sobre ti. La música como tú es un tipo de energía en forma de vibración. Es el lenguaje universal. ¿Has profundizado alguna vez en lo mágica y misteriosa que es la música?. ¿Puedes decirme tú que es la música que incluso amansa las fieras? ¿Qué entienden? ¿Qué captan? Mi perro aullaba con infinita emoción al sonido de la música de las notas de un acordeón infantil que teníamos de pequeños. Nos acostumbramos a las cosas hasta quitarles completamente su importancia. La música es un milagro. La música es un misterio. Imaginaos un salón arrebatado de diferentes personas con diferentes ideas y estados de ánimo. Inician los violines, la armonía no puede pasar desapercibida y la conciencia puede disfrutar de liberaciones parciales de la mente y se puede dedicar simplemente a escuchar. A vibrar. Se introducen los pianos y el contrabajo. Todos empiezan a vibrar en armonía. Todos comprenden. Nadie lo sabe explicar. Pero todo el mundo lo puede comprender. La música vibra en armonía con algo que está ya dentro de ti. La música es un detonante de emociones, como el enamoramiento. La emoción ya esta dentro de ti, por supuesto. Permítete sentirla y te liberarás por dentro. A veces tienes que llorar primero para poder sentirte mejor después. Despierta tus sentidos al máximo. La finalidad de este juego es la expansión de tu conciencia. Con la expansión de cada una de nuestras conciencias se expande la conciencia colectiva. Con el esfuerzo de cada uno de nosotros estamos llevando a la totalidad del universo a una vibración más elevada, más sutil. Una vibración más fina. Cuanto más rápida más positiva. Mira a tu alrededor. ¿Crees que no hay nada más porque tú no lo veas? Tienes una dimensión adicional justo en frente de ti. Sencillamente vibra tan rápido que tú no la puedes detectar con tu vista. Pero está ahí. Justo en frente de ti. Esta vida es una búsqueda continua. Sólo tienes que empezar a seguir las pistas que te vas encontrando. Permítete fijarte en ellas. Está repleto de pistas. Sólo tienes que permitirte sentirlo. Permitirte detectarlo fuera para conocer lo que hay dentro. Todo está ya dentro de ti. Si no estuviera dentro, jamás lo reconocerías fuera. Este juego es un viaje de auto-descubrimiento. De re-descubrimiento. Un viaje hacia ti mismo. Hacia la fuente que te da vida y de la cual procedes. Empieza a detectar las pistas que te ofrece tu mundo exterior y ve descubriendo que te revelan sobre tu mundo interior. Relájate y disfruta de tu partida. Estás jugando al juego cósmico. Océanos de amor, Lydia_ http://www.rumboalnirvana.com
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