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NUTRICIÓN Y ARMONÍA CAPÍTULO 1: OLVÍDATE DE LAS DIETAS MILAGROSAS He escrito este artículo con el único objetivo de ayudarte a alimentarte correctamente para que consigas o te mantengas en un peso óptimo a partir de ahora mismo sin tener que recurrir a las barbaridades tan de moda en nuestros días, simplemente entendiendo algunos principios sobre la alimentación que tal vez nadie te haya explicado nunca. La televisión, la prensa, la moda.. nos bombardean cada día con imágenes de modelos más y más delgadas. Parece que a nadie le importe que parezcan esqueletos recién salidos de un campo de concentración nazi. El poder de la propaganda es muy poderoso, especialmente para la gente joven e inmadura. 
U n cuerpo caquéctico es un cuerpo intoxicado, desgastado y viejo. No importa la edad que tenga. Cada una de los trillones de células que componen nuestro organismo es un ser vivo absolutamente completo. Nace, respira, se alimenta, se reproduce, se comunica y finalmente, muere. Cuando el organismo se ve privado de energía, éste no tiene demasiados inconvenientes para obtenerla. El problema es cuando se priva al organismo de nutrientes, porque estamos evitando que nuestras células puedan seguir trabajando y renovándose correctamente, dando lugar a un cuerpo, una piel y un cabello, absolutamente desvitalizados, marchitos y finalmente, muertos. Esto por no hablar de todos los procesos metabólicos, hormonales, etc. que se ven dificultados o impedidos, dando lugar a todo tipo de alteraciones de salud y otras monstruosidades. Imagínese al organismo como un gran y complicado edificio o una complejísima y maravillosa obra de arte. La estructura esta compuesta por múltiples partes y todas ellas deben tener un funcionamiento óptimo. En el mantenimiento del edificio se tienen en cuenta tanto el aspecto externo o belleza exterior como el aspecto interno y la funcionalidad. Existen diversas sustancias que resultan imprescindibles (llamadas esenciales) para la continua reparación y restauración de las diferentes partes que componen esta obra de arte y que deben ser introducidas en el organismo periódicamente mediante la dieta porque no existe otra forma para que el cuerpo las pueda conseguir. De ello depende la armonía en que se hallará todo nuestro cuerpo y la belleza no es otra cosa que armonía. Cuando nos encontramos con un perro por la calle podemos tener una idea aproximada de cómo es su nutrición por su vitalidad y el aspecto y brillo de su pelo. (Y es que las formulas para pienso tienen muy en cuenta la diferente proporción de los nutrientes que precisan los animales. Sin ninguna duda el ser humano es la criatura de la tierra que peor se alimenta. :-) Las personas en general poseen escasos conocimientos en cuanto a nutrición se refiere. (Siempre he opinado que debería enseñarse en los colegios). Continuamente les llega el bombardeo de que tienen que adelgazar, ya sea por salud o por esbeltez, o porque es la moda, y obviamente, la manera más rápida y evidente es haciendo alguna dieta milagrosa. El precio más famoso del boom sobre dietas milagrosas para perder peso que nos invaden de forma continuada son la anorexia, la bulimia y la obesidad. ¿Alguno de vosotros es o ha sido un fumador que se propone dejar de fumar y no lo consigue? Si es así ya sabéis lo que le ocurre a la mente cuando se intenta reprimirle algo. En un intento de compensación la mente reprimida que antes comía normalmente pasará a comer más, especialmente de todo aquello que tenía prohibido. Por eso la represión, el NO, está destinado al fracaso. Esto ocurre porque la mente se obsesiona tanto con lo que quiere como con lo que NO quiere atrayéndolo hacia ella en forma de concepto o pensamiento. En los dos casos el mecanismo es el mismo. Ambos conceptos se incorporan a la mente cobrando una vida propia que antes no tenían. Es la mente la que les da vida. Tanto si es para desearlo, como si es para odiarlo y luchar contra ello, en los dos casos el problema es el mismo; su permanencia en la mente. He leído una historia en un libro de Ramiro Calle que me viene al dedo porque ilustra magníficamente este fenómeno que os quiero explicar. Os la cuento: Un discípulo acude a visitar a su maestro y le comunica: -Voy a retirarme tres meses al bosque a permanecer en recogimiento y búsqueda interior, reflexionando y meditando. ¿Qué tema de reflexión puedes ofrecerme? El maestro responde: -Piensa en todo lo que quieras, menos en monos. Mientras el discípulo se dirige hacia el bosque, se va diciendo: "¡Qué fácil me lo ha puesto el maestro! ¡Anda que no hay cosas en las que pensar!" Transcurridos tres meses regresa al maestro. -¿Qué tal estás? Preguta el preceptor. -Desesperado- responde abatido el discípulo- -No he podido hacer otra cosa que pensar en monos. Las dietas milagrosas para adelgazar condenan a las personas que las siguen a tener que seguir una dieta de por vida. Con cada ciclo de dieta que se inicia, la persona restringe los alimentos a los que les dice determinada dieta un número determinado de días. La persona se anima porque al principio todas las dietas funcionan. Pero dado que somos organismos vivos que han estado evolucionando durante millones de años, por un mecanismo de selección natural, las personas tenemos la capacidad de disminuir nuestro consumo de energía, es decir, nuestro metabolismo, a niveles más bajos para poder sobrevivir a la escasez de alimento. Con la realización de una dieta insuficiente la persona consigue como mínimo dos inconvenientes: 1º bajar el metabolismo y 2º quemar músculo para obtener energía, lo cual resultará también en un menor metabolismo porque el músculo para su mantenimiento precisa más energía que la grasa. En un segundo ciclo, es decir, entre dos dietas, la persona no sólo recupera, sino que con frecuencia supera, el peso de antes de la dieta. Es el llamado efecto yo-yo. Esto sucede como mecanismo de compensación. Cuando se obliga al organismo a disminuir su metabolismo drásticamente para preservar su subsistencia, éste se pone en son de guerra. En cuanto la persona empiece a comer normalmente, el organismo hambriento hará lo posible para quemar lo mínimo en forma de energía y guardar unas reservas preciosas para cuando se produzca la siguiente hambruna. No importa que no se vaya a producir. No se puede luchar contra la existencia. Sus mecanismos de supervivencia son asombrosos. Como agravante, durante la pérdida de peso uno se ha desprendido de una mezcla de músculo, grasa y agua, pero al reiniciar la alimentación, una vez recuperada el agua perdida, que se produce muy rápidamente, la mayoría del peso recuperado lo será en forma de grasa, bajando de nuevo el metabolismo basal de la persona y empeorando su aspecto físico, porque a menor proporción de músculo mayor flaccidez . Una vez la persona haya superado el peso de antes de la dieta volverá a iniciar el primer ciclo. Para mantenerse en su peso, este tipo de persona, está condenada a tener que realizar dieta lo que le queda de vida. A no ser que rompa los ciclos, y la única solución es aprendiendo a comer correctamente de una vez y para siempre.  Si haces click en el "Leer más" que hay más abajo, podrás ver la pirámide de alimentación mediterránea. De esta forma a partir de ahora mismo ya podrás empezar a comer con armonía. De ahora en adelante tu belleza dejará de ser un objetivo y pasará a ser una consecuencia. Ésta es la verdadera belleza: la consecuencia inquebrantable de una armonía integral. Como siempre, os envío todo mi amor. Mientras tanto, ya sabéis, permaneced lo más conscientes de lo que seáis capaces! Lydia_ |